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sábado, 16 de agosto de 2014

Motivo de las Enfermedades infecciosas y no infecciosas

Existen numerosas dolencias que pueden afectar al cuerpo humano, que van desde los resfriados hasta el cáncer. Los primeros médicos pensaban que la enfermedad era una señal de la ira de Dios o de la obra de los espíritus malignos, nada más alejado de la realidad. Pese a eso Hipócrates y Galeno rompieron este paradigma mediante la teoría de los 4 humores, un concepto que sostenía que nos enfermamos por el desequilibrio de las cuatro sustancias básicas del cuerpo humano, las cuales fueron identificadas como la sangre, la flema, la bilis negra y la bilis amarilla. Luego llego Paracelso, un médico renacentista que fue uno de los primeros en postular que la enfermedad proviene de fuentes externas, en lugar de venir del interior.
Hoy en día, sabemos que hay dos tipos principales de enfermedades: infecciosas y no infecciosas. Las enfermedades infecciosas son causadas por patógenos tales como virus, bacterias, hongos y parásitos. Los cuales pueden entrar al cuerpo de distintas formas ya sea a través del aire que respiramos, las comida, las bebidas y a través de aberturas en la piel, como cortes. Un fácil ejemplo seria pensar en una persona que tiene un resfriado, esta persona tose en su mano y luego toca un picaporte, así coloca el virus de la gripe en ese pomo de la puerta. A partir de aquí existe la posibilidad de que el virus muera en ese lugar, pero también es posible que la próxima persona al tocar el pomo de la puerta lo recoja para posteriormente tocar la comida con la mano sin lavar, consumirla y el virus entre a su cuerpo.

No todos los patógenos que entran en el cuerpo resultan convirtiéndose en enfermedad ya que nuestros cuerpos están equipadas con el sistema inmunológico cuya principal función es luchar contra los agentes externos. Sin embargo, los patógenos poseen la capacidad de adaptarse y evolucionar mucho más rápidamente que el sistema inmune, lo que significa que estos agentes a veces tienen la ventaja cuando se trata de engañar a las defensas del cuerpo. Una manera en que los agentes patógenos evaden el sistema inmune está ocultándose dentro de las células sanas del cuerpo. No se diga más si el sistema inmunológico, esta debilitado, lo que hace que sea más difícil para ellos para resistir los efectos de un patógeno invasor.

Las enfermedades no infecciosas al contrario no son causadas por patógenos y no son transmisibles de persona a persona. Las no infecciosas son más propensos a ser causada por una confluencia de factores, el cual incluye el medio ambiente, las diferentes opciones de estilo de vida y la genética de una persona. Por ejemplo, el cáncer de piel es causada por los rayos UV, a personas que pasan demasiado tiempo en el sol sin protección, que se considera un factor ambiental. Las enfermedades cardíacas pueden ser causadas por un estilo de vida sedentario y una dieta pobre, o también puede ser causado por una historia familiar de la enfermedad. A pesar de que no somos capaces de cambiar nuestro código genético, existe un montón de cosas que los seres humanos pueden hacer para prevenir las enfermedades no infecciosas. En particular, podemos optar por comer saludablemente y hacer ejercicio. También podemos reducir nuestra exposición a factores de riesgo evitables como el humo del cigarrillo.

lunes, 4 de agosto de 2014

Razones alimenticias de la enfermedad

La alimentación y el porque te enfermas?
Muchas veces se piensa que todo malestar físico no tiene ninguna raíz, que las enfermedades son causadas por agentes externos, la verdad es que a veces es una causa, sin embargo no es la única causa de todos los males, también es la pobre o nula alimentación que se debe a la poca atención que se pone en los ingredientes, y que se puede convertir en el mayor enemigo del organismo.

Una persona mal alimentada es el objetivo preferido de las bacterias y virus causantes de todas las enfermedades, esto se debe a que los agentes que se encargan del cuidado del cuerpo (glóbulos y plaquetas) se encuentran bajos de energía y pueden neutralizarlos fácilmente. Ni que decir cuando por propia convicción optamos por realizar una dieta para perder peso, esto nos ayudara a estar bien a simple vista, pero no sabes que males devastadores puedes causar.

De la misma manera que una persona sobrealimentada se siente aturdida, pesada y siente el dolor en todas partes, igualmente los agentes sanadores se encuentran, porque se tienen que mover en grandes espacios, con muchas obstrucciones que les dificultan su labor causando una piel maltratada, la dificultad en tu peso, la sensación de falta de aire, dolores de corazón y dolores frecuentes de cabeza.

Y cuando llegas a notar los cambios bruscos en tu cuerpo, como cae en declive tu salud, es cuando observas que tu salud no anda bien, es cuando te preocupes, por cierto el peor momento y encima nos preguntamos ¿Porque nos enfermamos?

Existen los 4 principales antagonistas de una buena nutrición que son las grasas, azúcares, harinas y sal. Cada uno causante de muchos males ni que decir que juntos son dinamita para el organismo, por ejemplo, la diabetes, el colesterol, la presión arterial, cansancio físico, triglicéridos y otros dejados de lado para no alargar esta lista demasiado, también llamados males crónicos

En estudios que datan del 2001, los males crónicos representaron el 60% de las muertes en todo el mundo. La mitad causadas por enfermedades cardiovasculares, además hoy en día la obesidad y la diabetes es por así decirlo pan de todos los días, y lo digo de forma preocupante. Actualmente con la llamada “Comidas rápidas” nos lleva directamente a un alto contenido en grasas, las bebidas energéticas y gaseosas nos conducen a una alta densidad energética y gracias a las industrias a un estilo de vida sedentario.
Una dieta mal sana, la inactividad física, el tabaquismo y el consumo de alcohol pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. Los factores genéticos, económicos y ni qué decir del estrés del día a día, también juegan un papel en el desarrollo de estas enfermedades.

Los cambios en la dieta que son útiles para la reducción del riesgo de contraer enfermedades crónicas incluyen comer una dieta que sea baja en grasas y azúcares y rica en frutas, verduras y alimentos integrales. Debemos dejar de ver la dieta como algo superficial, va más allá que eso, de esto depende tu bienestar y buen estado físico, el impacto también se verá en tu aspecto físico y será de una larga duración.

Para tener una buena dieta debes poner de base que toda buena dieta consiste en el conocimiento de cómo, cuanto y por qué es beneficioso consumir esos alimentos, y saber poner una barrera en el preciso momento cuando te desvías de tu objetivo a cumplir porque el responsable de tu organismo eres tú. 

Ahora que ya lo sabes ya no te preguntes ¿Porque me enfermo?, pon manos a la obra y búscate una dieta